Los antiliberales aluden a la política y la burocracia como mundos perfectos, donde nadie tiene otro interés que el bien común. Un mundo, además, donde todo, empezando por la sanidad, es gratis.
Los antiliberales aluden a la política y la burocracia como mundos perfectos, donde nadie tiene otro interés que el bien común. Un mundo, además, donde todo, empezando por la sanidad, es gratis.