Me acuso de tres pecados de lesa pedagogía progre. Mi triple herejía consiste en sostener que los malos resultados del informe PISA no son culpa de la tecnología, ni de los alumnos, ni del escaso gasto público.
Me acuso de tres pecados de lesa pedagogía progre. Mi triple herejía consiste en sostener que los malos resultados del informe PISA no son culpa de la tecnología, ni de los alumnos, ni del escaso gasto público.