A León XIV, a quien deseamos una pronta recuperación, le pasa como a casi todos los obispos de Roma, porque se les encasilla cuando no son fácilmente encasillables, porque son católicos, es decir, universales. Me he ocupado del tema recientemente, comparando el liberalismo supuestamente inexistente del Papa con el de su antecesor, Leon XIII —véase “Dos Leones”, aquí: https://bit.ly/4eNYy0w.