La palabra sicofante, que significa impostor o calumniador, tiene un origen económico. Su etimología griega es “el que muestra los higos”. En la antigua Atenas, porque el proteccionismo es milenario, estaba limitada la exportación de higos. Entonces, se llamaba sicofante al hombre que denunciaba a los que exportaban higos ilegalmente, o amenazaba con denunciarlos a cambio de dinero. Recordé a estos acusadores interesados a raíz de la votación del Parlamento Europeo de la semana pasada, que por apenas diez votos de diferencia acordó remitir el tratado de libre comercio con Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE, lo que podría retrasar su ratificación uno o dos años más, para un acuerdo cuya concreción ha llevado un cuarto de siglo.