Clichés antiliberales: 19 – La honradez política nórdica
Los países nórdicos tienen una peculiaridad económica que guarda una importante relación con la corrupción: son economías abiertas.
Los países nórdicos tienen una peculiaridad económica que guarda una importante relación con la corrupción: son economías abiertas.
Nos asustan para que temamos a las empresas, frente a las cuales podemos elegir no comprar y no pagar, y para que amemos al Estado, frente al cual no podemos hacerlo.
Paradójicamente, a menudo resulta que lo público es en realidad privado, y lo privado es en realidad público.
Si el principal problema del Estado a la hora de gastar nuestro dinero aparece cuando lo gasta mal, de allí se derivan conclusiones letales para la libertad.
Con su ironía característica, Stigler dijo que los que pontifican sobre los fallos del mercado son como el juez de un concurso de canto que, al oír al primer concursante, automáticamente le da el premio al segundo…
Con la libertad, el mercado y sus instituciones no vale la presunción de inocencia: de entrada, son culpables.