Monarquía, poder, confianza
El pueblo confía en las instituciones más que en sus gobernantes.
El pueblo confía en las instituciones más que en sus gobernantes.
Dos equívocos arrastra la interpretación de su pensamiento: que la historia realmente ha terminado y que se ha impuesto el liberalismo.
Cultivadas en el mismo necio intervencionismo que predomina en cualquier otra parte.
Una antigua falacia es que la deuda pública no importa, porque nos la debemos a nosotros mismos, como si una mano le prestara a la otra.
Puede que Warren Sánchez no tenga todos los votos necesarios para evitar que la izquierda siga perdiendo elecciones.
Se rueda una nueva película sobre el accidente de los Andes de 1972.