Desigualdad y externalidad
No hay ninguna razón moral para condenar la desigualdad de la riqueza de mi vecina, ni para reclamar su disminución coercitiva, salvo la envidia.
No hay ninguna razón moral para condenar la desigualdad de la riqueza de mi vecina, ni para reclamar su disminución coercitiva, salvo la envidia.
En las elecciones de ayer en Castilla y León perdieron los grandes y ganaron los pequeños.
Se ha retratado al “poeta maldito” como un enemigo del capitalismo. La cuestión, empero, no está tan clara.
La sucesión en el mando es difícil en cualquier empresa, y especialmente en una familiar.
No es fácil que nos traguemos de golpe el bulo de que lo malo es el capitalismo, y por eso nos lo subdividen en una serie de recetas.
Paul Hollander, antropólogo húngaro exiliado en Estados Unidos, estudió a los intelectuales y las dictaduras.