Impuestos: de entrada, no
Se extiende el hartazgo hacia los impuestos, y aumenta la probabilidad de que los políticos que los suban pierdan las elecciones.
Se extiende el hartazgo hacia los impuestos, y aumenta la probabilidad de que los políticos que los suban pierdan las elecciones.
Los Estados siempre se han presentado como garantes de la paz.
No hay ninguna razón moral para condenar la desigualdad de la riqueza de mi vecina, ni para reclamar su disminución coercitiva, salvo la envidia.
En las elecciones de ayer en Castilla y León perdieron los grandes y ganaron los pequeños.
Se ha retratado al “poeta maldito” como un enemigo del capitalismo. La cuestión, empero, no está tan clara.
La sucesión en el mando es difícil en cualquier empresa, y especialmente en una familiar.