Adam Smith y la admiración económica
El pensador escocés utiliza poco los signos de admiración, salvo para subrayar la complejidad del mercado y para denunciar los efectos del intervencionismo.
El pensador escocés utiliza poco los signos de admiración, salvo para subrayar la complejidad del mercado y para denunciar los efectos del intervencionismo.
Se critica a politicos y burócratas europeos, pero el cuento del monopolio es una criatura estadounidense.
Sobre el libro de Sophie Coignard, «La tiranía de la mediocridad. Por qué debemos salvar el mérito».
Otro mundo no socialista, en efecto, es posible.
Cultivadas en el mismo necio intervencionismo que predomina en cualquier otra parte.
Consigna inveterada de la izquierda es que nada malo que ella haga es realmente culpa suya.