Como bien se sabía en España, la desastrosa campaña de Rusia de 1812 no fue el primer revés para Napoleón Bonaparte, pero sí marcó el inicio de su crepúsculo. Napoleón fue ridiculizado, y la práctica destrucción de la Grande Armée fue atribuida a lo que los británicos empezaron a llamar “el general invierno”. Ahora bien, ¿de verdad vamos a creer que el ejército de Napoleón fue diezmado porque ni él ni sus generales sabían que en Rusia hace mucho frío en invierno?