Vuelve el dóberman
Con su desopilante discurso de ayer, Warren Sánchez inauguró oficialmente una campaña electoral que, de hecho, ya dura ocho meses.
Con su desopilante discurso de ayer, Warren Sánchez inauguró oficialmente una campaña electoral que, de hecho, ya dura ocho meses.
Los Presupuestos del Gobierno, tumbados ayer, suscitaron críticas que los retrataron como irresponsables o falsos. Dado que Warren Sánchez es el hombre que tiene todas las respuestas, la pregunta pertinente hoy es: ¿en qué mundo vive?
La antigua falacia según la cual los problemas sociales se pueden resolver si el Estado les quita todavía más dinero a las mujeres y se lo entrega a los políticos, los burócratas y los grupos de presión.
Las dos apuestas más arriesgadas de los dirigentes del taxi han sido dejar a los ciudadanos sin ese servicio y secundar los argumentos de la ultraizquierda.
La llamada neutralidad en la red, como editorializó con sarcasmo Wall Street Journal, es “el tema perfecto para la izquierda, porque suena como algo virtuoso y casi nadie sabe lo que significa, y a casi nadie le importa”.
Warren Sánchez, el hombre que tiene todas las respuestas, también tiene un grave problema de credibilidad menguante.