Sumar poco
La «presidenta segunda», que diría Patxi López, repite todas las consignas antiliberales de la izquierda.
La «presidenta segunda», que diría Patxi López, repite todas las consignas antiliberales de la izquierda.
Nadie discute que la historia del joven soldado Paul Bäumer es un potente y perdurable alegato pacifista. Bueno, casi nadie.
Es que no fallan, señora. Sube la inflación y los estupendos de siempre se apresuran a señalar al chivo expiatorio: los márgenes empresariales.
Caen bancos, pero no los clásicos argumentos antiliberales.
Se les asegura a los empresarios que la sociedad está indignada con ellos. Muchos se lo creen.
En «Dos años de vacaciones» argumenta como Smith: el Estado de naturaleza no convoca necesariamente a la brutalidad antisocial sino al revés.