Merecido Warren
Warren Sánchez no dice ni una sola palabra sobre la persona que va a pagar la cuenta: usted, señora.
Warren Sánchez no dice ni una sola palabra sobre la persona que va a pagar la cuenta: usted, señora.
La mala gestión del Gobierno trasciende sus errados pronósticos.
La antigua fábula intervencionista que promete el paraíso solo a costa de recortar los derechos de los ricos.
La reina del populismo no vuelve a Madrid sacrificándose sino para evitar ser sacrificada.
Pedro Schwartz me decía que la disyunción inclusiva y/o era «el rebuzno del lógico».
A Warren Sánchez lo persiguen tres jinetes apocalípticos: los muertos, los parados y los contribuyentes.