Sana envidia y mentira piadosa
La sana envidia no es envidia, igual que la mentira piadosa no es mentira. La consciencia de ambos vicios ilumina el contraste moral entre la libertad y la política.
La sana envidia no es envidia, igual que la mentira piadosa no es mentira. La consciencia de ambos vicios ilumina el contraste moral entre la libertad y la política.
El intervencionismo no castiga especialmente a los fuertes sino a los débiles.
Canta Bian Oscar Rodríguez Galá, «El B».
La película presenta a Eleanor Marx como abanderada de los trabajadores y del feminismo.
Hace un siglo, publicó su obra maestra: «Riesgo, incertidumbre y beneficio».
Se ha retratado al “poeta maldito” como un enemigo del capitalismo. La cuestión, empero, no está tan clara.