El Estado de bienestar no es un pacto social
Ningún partido político pretende socavar ni mucho menos desmantelar el Estado de bienestar: más bien parece que la verdad es la contraria.
Ningún partido político pretende socavar ni mucho menos desmantelar el Estado de bienestar: más bien parece que la verdad es la contraria.
Reseña de «Por qué la austeridad mata. El coste humano de las políticas de recorte», de David Stuckler y Sanjay Basu, en El Cultural de El Mundo.
En un país con tan venerable tradición futbolística como Italia, la gente no va a los estadios; la asistencia es la más baja de Europa: la entrada media es del 53 %.
El grupo de rock Stereolab sostiene que la economía se mueve en ciclos, pero la suerte de las personas no mejora.
El pensamiento único vuelve a la carga contra las pensiones privadas: ahora recurre a un argumento aparentemente sólido: las pensiones en Chile son bajas. Lo solidario y progresista, por tanto, es volver a la Seguridad Social estatal.
«Social» no quiere decir nada definido, y desde luego no quiere decir la sociedad. Más acertado es traducir social por político: en la pulverización totalitaria de su significado, social es lo que al poder le convenga en cada momento.