La evolución hacia posiciones moderadas, en el caso de la actriz y gestora cultural chilena, Javiera Parada Ortiz, fue particularmente dramática, porque la dictadura de Pinochet asesinó a su padre, el sociólogo José Manuel Parada Maluenda, en 1985.
La evolución hacia posiciones moderadas, en el caso de la actriz y gestora cultural chilena, Javiera Parada Ortiz, fue particularmente dramática, porque la dictadura de Pinochet asesinó a su padre, el sociólogo José Manuel Parada Maluenda, en 1985.