Neutralidad en la red
La llamada neutralidad en la red, como editorializó con sarcasmo Wall Street Journal, es “el tema perfecto para la izquierda, porque suena como algo virtuoso y casi nadie sabe lo que significa, y a casi nadie le importa”.
La llamada neutralidad en la red, como editorializó con sarcasmo Wall Street Journal, es “el tema perfecto para la izquierda, porque suena como algo virtuoso y casi nadie sabe lo que significa, y a casi nadie le importa”.
Warren Sánchez, el hombre que tiene todas las respuestas, también tiene un grave problema de credibilidad menguante.
La izquierda promete el paraíso recortando derechos; utiliza una retórica melosa y esgrime el aval de burocracias internacionales, como la ONU. Ha vuelto a suceder con la campaña del Gobierno para suprimir la educación especial con el argumento de la “educación inclusiva”.
Para bajar los precios, de los alquileres y de cualquier otra cosa, no conviene acosar a los oferentes y animar a los demandantes.
He leído en la prensa políticamente correcta la expresión “neoliberalismo salvaje”, y conjeturé que la izquierda está buscando una salida que no la fuerce a arriar todas sus banderas antiliberales.
Fue patente el esfuerzo de las huestes de Warren Sánchez para hacernos creer que el grueso de la población se verá beneficiada si los Presupuestos salen adelante.