«Déficit comercial: alarma roja»
No resulta en absoluto lamentable que las personas compren sus bienes donde quieran.
No resulta en absoluto lamentable que las personas compren sus bienes donde quieran.
¿Es tan evidente que hay que subirles los impuestos a los ricos?
Se transmite la idea equivocada de que el hambre es un problema que se agrava, en vez de resolverse.
El argumento de que la deuda pública no importa si el Estado la coloca entre sus súbditos es una antigua falacia mercantilista.
El 7 de abril pasado, según Rosa María Sánchez-Yebra, secretaria general del Tesoro, fue “un día buenísimo para todos los españoles”.
La demostración más palpable del poder del comunismo es que ni siquiera la caída del Muro de Berlín lo ha hundido totalmente en el descrédito.