Podemos ser fascistas
Bastantes supuestos progresistas guardan con el fascismo apreciables concomitancias.
Bastantes supuestos progresistas guardan con el fascismo apreciables concomitancias.
En otros casos, la reacción de los progresistas fue muy diferente.
Leí en «El País»: “El liberalismo ha debilitado nuestra red de salvación”. Vaya, por Dios.
Galdós destaca el papel de los empresarios, como Mauro Requejo o Primitivo Cordero.
Sobre un empalagoso artículo del presidente y Ángel Gurría, secretario general de la OCDE.
La norma, tanto a derechas como a izquierdas, es que las reprobaciones éticas del capitalismo no ponderen la moral del anticapitalismo.