Salarios y precios, escaleras y ascensores
Lo de la infausta deflación creciente y alarmante era, efectivamente, un camelo.
Lo de la infausta deflación creciente y alarmante era, efectivamente, un camelo.
Los Estados se presentan como amigos de la familia, a la que aprecian y ayudan. Pero las cosas no siempre son lo que parecen.
La bondad del consumo es una circunstancia que parece obvia. Ya lo dijo Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, Libro IV, Cap. VIII: “El consumo es el único fin y objetivo de toda producción”.
Las buenas intuiciones y las malas teorías.
Los progresistas paraísos nórdicos también tienen economía sumergida…
En teoría, el ahorro y la inversión de cada país no deberían guardar correlación, puesto que los ciudadanos de cualquier país ahorrarían en los activos de cualquier otro que les resultasen más rentables.