Culpar a la víctima
La intervención política crea delitos sin víctimas definidas, y al mismo tiempo culpabiliza a ciudadanos definidos.
La intervención política crea delitos sin víctimas definidas, y al mismo tiempo culpabiliza a ciudadanos definidos.
Para luchar contra el hambre no hay que atacar a las empresas sino promover la libertad.
El papel económico de la monarquía trasciende el más visible de apoyar a los empresarios en su internacionalización.
El mercado laboral se parece poco a un mercado.
Según Jonathan Tepper y John Mauldin la deflación no es un peligro real sino un espejismo.
No suele prestarse atención a los genuinos protagonistas de la lucha contra la pobreza: los pobres.