Amar (y pagar) al Gran Hermano
Al revés que el príncipe de Maquiavelo, el ideal del poderoso en la era democrática es ser amado y temido, pero sobre todo amado, como logra el Gran Hermano al final de 1984.
Al revés que el príncipe de Maquiavelo, el ideal del poderoso en la era democrática es ser amado y temido, pero sobre todo amado, como logra el Gran Hermano al final de 1984.
Sobre el libro de Jorge Vilches, «Historia del liberalismo español. Liberales y conservadores del siglo XIX».
Sobre una advertencia del profesor Mikel Buesa.
Su un artículo «La Vanguardia» agrupa varios errores en torno a la vivienda.
Un presidente no puede ni mencionar un activo tan volátil como una criptomoneda.
Ninguna constitución ha impedido el quebrantamiento de la propiedad privada.