Son treinta mil, señora
Insisten los socialistas de todos los partidos en que nuestro problema fiscal es un problema de ingresos. Mienten, claro, porque los ingresos no han dejado de aumentar.
Insisten los socialistas de todos los partidos en que nuestro problema fiscal es un problema de ingresos. Mienten, claro, porque los ingresos no han dejado de aumentar.
Una cosa es que baje la inflación, y otra cosa es que bajen los precios.
El miedo a la libertad agita a los socialistas de todos los partidos.
Cuando empecé a escribir en La Razón gobernaba Zapatero. Después vinieron Rajoy y Sánchez. Y aquí sigo, a pesar del Gobierno, a pesar de tres gobiernos.
El peronismo es un veterano defensor de lo público, consigna que heredó del fascismo.
Se propone «avanzar en la agenda del reencuentro para garantizar la concordia en nuestro país», como si él mismo no hubiese impulsado la polarización y la discordia.