El buen gasto
La corrección política sólo debate la eficiencia del gasto, no su volumen.
La corrección política sólo debate la eficiencia del gasto, no su volumen.
En vez de analizar cómo salen los pobres de la pobreza, muchos recurren solo al sentido común: como la pobreza es la falta de dinero, a los pobres hay que darles dinero. Por ejemplo, la renta básica.
Sobre la demagogia de los derechos sociales, ignorando sus costes.
Warren Sánchez no responde a la pregunta: ¿cuánto nos va a costar?
Lo hemos visto repetido en el poco tiempo que lleva en el poder Pedro Sánchez: la monopolización del feminismo.
El revuelo causado por el chalé de Irene Montero y Pablo Iglesias ha venido marcado por tres muestras de hipocresía.