La piel de Warren y la suya, señora

Warren Sánchez, el hombre que tiene todas las respuestas, despliega todos sus esfuerzos para eludir o minimizar el cabreo del personal. Una muestra ilustrativa de su destreza propagandística es lo que proclama sobre la vivienda, porque casi nada de lo que dice es verdad, pero casi todo lo que dice tiene interés.

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