Impuestos y fantasías
Da lo mismo el color político: todos están de acuerdo en que lo más grave es el llamado «fraude fiscal». Nadie atiende a lo que debería importar, a la mayoría que sí paga: cada vez más personas pagamos cada vez más impuestos.
Da lo mismo el color político: todos están de acuerdo en que lo más grave es el llamado «fraude fiscal». Nadie atiende a lo que debería importar, a la mayoría que sí paga: cada vez más personas pagamos cada vez más impuestos.
El pensamiento único asegura que la enseñanza privada es elitista y solo para ricos. Como dice el tango: mentira, mentira.
Las personas que acusan al PP de pretender «desmantelar» el llamado Estado de bienestar son muy, muy injustas.
Una y otra vez comprobamos que las famosas «ayudas» de los políticos (con dinero ajeno, claro) pueden ser tan cariñosas como los osos con sus abrazos.
La primera novela de la periodista y escritora Natalia Sanmartín Fenollera es una bella reivindicación de un mundo ideal, apacible, seguro y humano.
El pensamiento único insiste en que si hay más desigualdad, ello perjudicará a los pobres y las clases medias. Sin embargo, en condiciones de competencia, esto es un camelo.